Apr 12 2009
El cine y el ‘glamour’ de la chabola auténtica
¿Tienen glamour las chabolas? ¿Tiene encanto la miseria humana?
Una reciente hornada de películas sobre el inframundo de los suburbios de las grandes ciudades, rodadas en su interior y protagonizadas por los propios miserables que viven en ellas hace a pensar que quizás sí…
Slumdog Millionaire, la historia de un chaval nacido en un barrio de chabolas (slum) de Mumbai y que acaba haciéndose millonario en un concurso televisivo ganó 8 Oscars en la última edición de los premios de Hollywood. Gomorra, que muestra con toda crudeza la sórdida vida en un suburbio de Nápoles que sufre la metástasi de la camorra, también fue elogiadísima por la crítica.
Parte de la fuerza de estas películas procede del hecho que el cásting se hizo entre la población de los barrios marginales y que las cámaras entraron a rodar en estos submundos.
Una ficción muy real…
Tan real que, al volver de la gala de los Oscar, uno de los niños protagonistas de Slumdog Millionaire recibio una paliza de su padre -profesional de la chatarra, alcohólico y tuberculoso- porque el pequeño se negaba a hablar con unos periodistas que querían entrevistarlo a la puerta de su chabola. Realidad y ficción también se acaban mezclando en Gomorra, tres de los actores de la cual han sido arrestados acusados de vínculos mafiosos.
Otros casos de filmes no tan recientes pero en la misma línea y també rodados desde el interior de los barrios marginales y con la participación de sus habitantes son Cidade de Deus, que habla de las favelas de Brasil (fue nominada a cuatre Oscars y, si no recuerdo mal, algunos de los actores que procedían de la misma favela también acabaron muriendo asesinados); Tsotsi, sobre los suburbios de Johannesburg,o Suráfrica; y La Haine, sobre la banlieue de París.
¿Porqué nos fascinan todas estas persona[je]s y películas?
Mi teoría es que, viviendo como vivimos (acomodados en una vida regular, segura y tranquila), envidiamos de algún extraño modo su cotidiana heroicidad: son ellos y no nosotros quienes cada día demuestran como se libra la auténtica lucha por la vida.
Creo que el inicio de la primera película de gran éxito del director de Slumdog Millionaire ya apunta en esta misma dirección:
Trainspotting, de Danny Boyle, basada en el genial libro de Irvine Welsh