Jan 19 2009
Los ‘fixers’, héroes anónimos de Gaza
Estos diás todos tenemos los ojos fijados en la Franja de Gaza, horrorizados ante la matanza de al menos 300 niños (y muchos más adultos hasta llegar a los 1.200 palestinos muertos a día de hoy) por parte de un estado técnicamente democrático.
¿Pero cómo nos llega esta información? Israel bombardea la sede de las Naciones Unidas en Gaza, un espacio de prensa y los espacios humanitarios donde se acoge a los hijos de los enemigos muertos en esta guerra e impide a los periodistas acceder a la zona.
En este escenario, los fixers son más importantes que nunca. Ellos son los guías locales que en los conflictos armados aportan todo lo que le pueda faltar a un periodista llegado de otro país: el idioma local, el transporte, la información no oficial, las fuentes, la intuición…
El palestino Raed Atharmneh lleva 17 años atrapado sin poder salir de la ratonera en qué unos y otros han convertido la franja y es uno de los mejores fixers de Gaza: periodistas de The New York Times y de medios australianos, franceses y alemanes dependen de él para explicar lo que sucede en este pequeño y convulso trozo de tierra.
The Gaza Fixer (1ª parte)
Nunca conseguirá un premio Pulitzer y quizás nunca más podrá salir de Gaza, pero él es el auténtico periodista, él es quien se juega la vida cada día viviendo bajo los bombardeos y él es quien lleva a los extranjeros hasta la noticia.
Pese a esto, la combinación de su nombre i la del prestigioso diario estadounidense sólo ofrece tres resultados en Google, todos ellos relacionados con el documental que le ha dedicado el veterano fotoperiodista George Azar, en el que también se explica como 18 miembros de la familia de Atharmneh murieron en 2006 por un ataque aéreo israelí.
The Gaza Fixer (2a part)
El material que conforma The Gaza Fixer, emitido en Al Jazeera English en el año 2007, es de hace un par de años y, por lo tanto, muy anterior a la actual situación de extrema crisis humanitaria que sufre la Franja de Gaza, pero continúa siendo una buena muestra de cómo se vive y se muere en Palestina y de cómo se fabrica la información que nosotros vemos cómodamente en el sofá de casa o leemos en diagonal en el periódico, haciendo que no con la cabeza antes de pasar a las págines de deportse.